3. EL TRATAMIENTO DE ELIMINACIÓN DE TATUAJES CON LÁSER Q-SWITCH

Desde los años 60, el láser de Neodimio-Yag (Nd-Yag) ha sido utilizado en algunas especialidades médicas como gastroenterología, oftalmología o neumología. Pero fue a partir de los años 80, cuando se extendió su utilidad a la dermatología. Se mejoraron sus efectos difusos iniciales duplicando la frecuencia del láser (Q-Switch) y consiguiendo un amplio desarrollo orientado a la eliminación de patologías vasculares dermatológicas, pigmentaciones anormales y depilación. En la actualidad, es el método más fiable, eficaz y permanente para la eliminación de tatuajes y micropigmentación. Gracias a los excelentes resultados que ofrece, es la técnica que empleamos en nuestros centros.

 

3.1. Proceso de eliminación de la tinta

El láser Q-Switch Nd-Yag emite un pulso de energía que sólo es captado por el pigmento de tinta. Esto permite que no se dañe la piel cercana ni se produzcan cicatrices.
Utiliza la tecnología láser de Nd:YAG de doble frecuencia de 1.064 y 532 nm de longitud de onda y con el sistema Q-switched, con unos pulsos de alta energía que se emiten en breves espacios de tiempo de nanosegundos. Esta técnica permite eliminar la gran mayoría de pigmentos, es muy versátil y produce resultados excelentes en el tratamiento de tatuajes. Las complicaciones son mínimas.
El láser provoca una lesión histológica selectiva con láseres pulsados, proceso denominado fototermólisis selectiva. Esto significa que el haz de luz del láser actúa exclusivamente sobre las partículas de tinta, sin afectar a la piel cercana. Estos pigmentos de tinta absorben la luz del láser y estallan sin dañar los tejidos colindantes. Por tanto, las partículas de pigmento se fragmentan en otras de tamaño mucho más pequeño permitiendo que nuestro organismo las reabsorba fácilmente y las elimine posteriormente a través del drenaje linfático y por vía transdérmica.

Este tipo de láser emite una gran intensidad de energía en un intervalo de tiempo muy pequeño (nanosegundos) por lo que se pueden realizar tratamientos rápidos, seguros y poco molestos. Se trata de un procedimiento eficaz y seguro para la piel.

 

3.2. El Equipo láser: partes, funciones y uso

      3.2.2. Instalación del equipo

Siga siempre las instrucciones de instalación del fabricante.
Se recomienda instalar el equipo en ambiente libre de gases corrosivos, de polvo y partículas. La temperatura y humedad de la instalación debe cumplir con los parámetros recomendados. El dispositivo debe colocarse en un área con ventilación adecuada, lejos de aparatos que producen calor.
Se debe cerciorar sobre la exigencia de electricidad. La entrada de corriente no puede tener cambios momentáneos o picos de corriente eléctrica. Se recomienda que el equipo utilice su propio interruptor para la fuente de alimentación.
Evite trabajar en ambientes con partículas en el aire que puedan dañar los cables eléctricos, componentes eléctricos y las superficies de los componentes ópticos. El polvo en el aire debe ser el menor posible, o puede absorber la energía de la luz y calentarse. Las partículas de metal en el aire pueden dañar los componentes eléctricos.
Se debe cerciorar sobre la temperatura óptima de trabajo del equipo. Se recomienda instalar el equipo en una habitación con aire acondicionado donde la humedad relativa y la temperatura puedan ser mantenidas en niveles óptimos.

 

     3.2.3. Mantenimiento del equipo

La cubierta o carcasa del equipo se debe mantener limpia. Limpie y desinfecte los cabezales del manípulo tras cada utilización.
Observe y mantenga el nivel de agua adecuado para el equipo según recomendación del fabricante. El nivel de agua adecuado es en el punto medio de esta ventana. Se recomienda añadir solo agua destilada.

Cuando llegue al final de la vida útil del equipo o accesorios, deseche correctamente conforme a las normas y leyes ambientales locales.

 

     3.2.4. Aplicaciones

La mayoría de equipos Q-Switch son válidos para realizar los siguientes tratamientos:

  1. Eliminación de tatuajes.

  2. Eliminación micropigmentación y maquillaje permanente.

  3. Eliminación de marcas de nacimiento

  4. Eliminación de manchas cutáneas

  5. Peeling y rejuvenecimiento con carbón activo

Debe seguir los parámetros recomendados para cada tratamiento según el fabricante.

    3.2.5. ¿Qué debe conocer el técnico antes del tratamiento?

  1. Antes del tratamiento, el técnico debe consultar las condiciones específicas del paciente en relación con el tratamiento a realizar. El técnico debe conocer las contraindicaciones del tratamiento.

  2. Antes del tratamiento, el técnico debe realizar una prueba de tolerancia del tratamiento.

  3. Antes del tratamiento, el técnico debe mantener la limpieza del cabezal de tratamiento, así como las superficies de trabajo.

  4. Antes del tratamiento, el técnico debe preparar la zona a tratar. La zona debe estar limpia y desinfectada. Utilice detergentes neutros y desinfectantes/antisépticos.

  5. Se recomienda que el técnico registre los parámetros utilizados en el tratamiento.

 

   3.3. Protocolo de seguridad al trabajar con láser

Los equipos deben estar diseñados para un tratamiento seguro y fiable cuando se utilizan correctamente. Todo el personal autorizado para utilizar el equipo debe comprender la información de seguridad proporcionada por el fabricante.
Antes de cada tratamiento, el técnico debe verificar el desempeño funcional del equipo con el fin de descartar cualquier riesgo a los pacientes o a terceros.

El tratamiento requiere conocimientos especiales y los equipos requieren del cuidado en su manipulación y uso. Sólo las personas que han recibido la formación adecuada deben utilizar los equipos. Los técnicos que utilicen el equipo deben haber leído y entendido los manuales de usuario antes de operar con el equipo. Los técnicos inexpertos o no cualificados no deben operar con el equipo bajo ninguna circunstancia.

La seguridad del paciente y el éxito del tratamiento dependen principalmente de la experiencia y conocimiento del técnico y de una sala de tratamiento adecuada. Los técnicos deben informar al paciente de todos los riesgos inherentes con el uso de este equipo.

 

     3.3.1. Advertencias de seguridad

a)  Utilice el interruptor de parada de emergencia (botón rojo) para apagar la energía en caso de emergencia.

b)  Quite la llave cuando no esté en uso para prevenir el acceso no autorizado al equipo.

c)  No utilice el equipo con otros equipos eléctricos.

d)  Verifique que el voltaje del área de suministro del equipo sea constante.

e)  No opere con el equipo en lugares con altas temperaturas o humedad

f)  Asegúrese que el equipo está conectado al suministro de energía antes de su uso.

g)  Asegúrese que la conexión entre circuito y accesorios es buena antes de su uso.

h)  No use recambios y accesorios no suministrados por el fabricante.

i)  Apague la fuente de alimentación después de cada uso y también antes de la limpieza y

mantenimiento.

j)  No utilice el equipo si no se encuentra bien.

k)  No utilice el equipo si la piel del paciente tiene cualquier lesión o daño.

l)  No utilice el equipo si está embarazada.

m)  No utilice el equipo modificado o alterado.

     3.3.2. Seguridad óptica

Todo el personal (incluido el paciente) debe usar gafas de protección. Las gafas utilizadas deben proteger específicamente para la longitud de onda trabajada. No substituya las gafas de seguridad por otras que no puedan cumplir con los requisitos de seguridad específicos del equipo.

 

    3.4. Medidas higiénico-sanitarias


    3.4.1. Condiciones higiénico-sanitarias de los establecimientos

Los locales donde se realicen los tratamientos deben estar limpios, desinfectados, conservados en buen estado y tienen que disponer de buena ventilación e iluminación. Como mínimo al acabar la jornada laboral y siempre que sea necesario el local se tiene que limpiar con agua y detergente. De forma periódica se tienen que desinfectar todas las superficies.

El diseño y los materiales de construcción del mobiliario de los locales tienen que permitir una fácil limpieza y desinfección. Las superficies (suelo, paredes, techos, ventanas y puertas) tienen que ser lisas, no porosas, y sin grietas, impermeables, de fácil limpieza y desinfección. Los elementos metálicos de las instalaciones tienen que ser de materiales resistentes a la oxidación. Los tratamientos se tienen que realizar en un área específica e individual de trabajo, aislada del resto del establecimiento mediante cierre estanco y dotado de buena iluminación.

El área de trabajo tiene que disponer de un lavamanos de accionamiento no manual, equipado con agua corriente, dispensador de jabón y toallas de un solo uso. También tiene que disponer de un recipiente de accionamiento no manual para la recogida de residuos asimilables. El mobiliario del área de trabajo y el material necesario debe estar dispuesto de manera que el acceso del personal aplicador a los utensilios que precise sea fácil y comporte los mínimos desplazamientos posibles.

Los establecimientos tienen que disponer de zonas de almacenaje independientes para productos y utensilios destinados a la limpieza, así como de armarios para la ropa específica de trabajo.

No se puede fumar, comer o beber en las áreas de trabajo y de preparación del material. Se prohíbe la entrada de animales en el área de trabajo y al área de preparación de los materiales de los establecimientos, así como de las personas ajenas a la actividad. Se tienen que reemplazar el material, el instrumental o los equipos que por cualquier circunstancia se haya contaminado, y proceder a su sustitución, desinfección o esterilización, según proceda.

El material de uso no rechazable se tiene que lavar y esterilizar (según el método que establece el apartado 3.4.3.) y se tienen que guardar en condiciones adecuadas hasta el momento de su utilización. El material de uso no rechazable que no es resistente a los métodos de esterilización y que se puede contaminar accidentalmente se tiene que lavar esmeradamente y desinfectar (según el método que establece el apartado 3.4.3.) antes de cada utilización. Es responsabilidad de la persona titular del establecimiento llevar a cabo el mantenimiento de los aparatos de esterilización por parte de un servicio técnico competente, con la periodicidad recomendada por el fabricante y llevar un registro de las operaciones de mantenimiento. Esta documentación se tiene que conservar un plazo de 5 años desde la fecha de realización de la operación, a disposición de la autoridad competente.

 

      3.4.2. Condiciones higiénico-sanitarias del personal

El personal deberá observar en todo momento las óptimas condiciones de higiene y adoptará las medidas de protección necesarias, en particular, las siguientes normas de higiene:

  • Lavarse las manos con agua y jabón antiséptico antes de iniciar cualquier práctica y al finalizar la misma, así como cada vez que dicha práctica se reemprenda en caso de haber sido interrumpida.

  • Utilizar guantes impermeables de un solo uso.

  • Cubrirse los cortes, heridas, quemaduras u otras lesiones infecciosas o inflamatorias de la

    piel con vendajes impermeables. Cuando esto no sea posible, se abstendrá de realizar prácticas que impliquen contacto directo con las personas usuarias hasta que se produzca su curación.

  • Esterilizar, desinfectar o sustituir, según proceda, el instrumental que se sospeche que haya podido contaminarse por cualquier eventualidad durante la aplicación de estas técnicas.

  • No se comerá ni se fumará en el establecimiento. Se prohíbe el consumo de cualquier bebida, mientras se permanezca en el área de trabajo.

  • Debe utilizar ropa limpia y específica para su trabajo, la cual tiene que ser sustituida siempre que se manche.

  • El técnico tiene que estar vacunado de hepatitis B o disponer de inmunidad natural. También tienen que estar vacunados del tétanos.

Todas las manipulaciones deberán guardar las normas básicas de protección y prevención en la transmisión de enfermedades y obedecer a unas buenas prácticas de higiene. Además de lo ya expuesto en puntos anteriores, en cuanto a las manipulaciones, se tendrá en cuenta lo siguiente:

  • Como requisito básico, antes de cualquier tratamiento se procederá a la desinfección de la piel con povidona yodada, alcohol u otro desinfectante de análoga eficacia.

  • En el caso de que el material caiga al suelo deberá esterilizarse o desinfectarse, según proceda, antes de usarlo nuevamente.

  • En el supuesto de que haya que trasvasar geles y cremas para su aplicación individualizada, se utilizarán hisopos o depresores de un solo uso.

      3.4.3. Métodos de esterilización, desinfección y asepsia

Como requisito básico, antes de cualquier actuación sobre la piel, se procederá a su antisepsia con clorhexidina y/o providona yodada. Todo el material que tenga que ser esterilizado o desinfectado tendrá que lavarse previamente con agua y detergente de forma minuciosa y secarse después completamente.

  • Métodos de esterilización: Los utensilios y materiales que atraviesan o penetran la piel, las mucosas y otros tejidos y que no sean de un solo uso, así como los aparatos y maquinaria que se utilizan en éstas prácticas tendrán que ser estériles y se tienen que esterilizar después de su utilización, manteniendo esta condición hasta su próximo uso. Para la esterilización podrá utilizarse cualquiera de los procedimientos siguientes, teniendo en cuenta las condiciones de uso recomendadas por el fabricante: Esterilización por vapor (autoclave) a 121o durante 20 min y a 1 atmósfera de presión o 135o durante 5 min a 2 atmósferas de presión.

  • Métodos de desinfección: Los aparatos, utensilios y materiales utilizados en estas prácticas que no pueden ser sometidos a una esterilización, tendrán que ser sometidos a desinfección de alto nivel con: Glutaraldehid al 2%, Ortho phthaldehid al 0,5%, Peróxido de hidrógeno al 6%. El tiempo de contacto del material inmerso en la solución desinfectante será el recomendado por el fabricante del producto y que variará entre 15 y 30 min.

      3.4.4. Medidas de autocontrol

Los titulares de los establecimientos son las personas responsables de la higiene y seguridad de las actividades que se realizan, así como del mantenimiento de las instalaciones, el equipamiento y el instrumental y de la conservación de la documentación pertinente. Los titulares de los establecimientos tienen que identificar cualquier aspecto de la actividad que sea determinante para garantizar la protección de la salud de las personas usuarias de sus servicios, como también del personal que trabaja y tienen que adoptar las medidas correctoras adecuadas. Las técnicas de validación en el autocontrol de los sistemas de esterilización tienen que garantizar su eficacia mediante técnicas de control, físico, químico y biológico que se tienen que ajustar en todo momento a las normas establecidas y a las recomendaciones del fabricante. Los ciclos de esterilización se tienen que someter a un control de rutina que se tiene que realizar con una frecuencia mínima, según un plan documentado y las recomendaciones del fabricante. Durante el proceso de esterilización no se pueden superar las cargas de material a tratar, que se tiene que distribuir de acuerdo con las recomendaciones contenidas en las especificaciones técnicas del equipo.

 

      3.4.5. Gestión de residuos

Los residuos generados por los establecimientos que por razón de su naturaleza y características puedan ser clasificados como residuos sanitarios de acuerdo con el Decreto 27/1999, de 9 de febrero, de la gestión de los residuos sanitarios, están sujetos a las medidas de gestión contenida en esta norma y restante normativa vigente en esta materia, salvo las obligaciones de disponer del libro oficial de control de residuos sanitarios, y de presentar resumen anual de producción de residuos sanitarios.

 

      3.5. Procedimiento

El procedimiento consiste en aplicar láser sobre la zona tatuada. El equipo láser emite un pulso de energía de alta intensidad que es detectado por las partículas de pigmento. Estos pigmentos de tinta absorben la luz del láser y estallan sin dañar los tejidos colindantes. Este proceso se denomina fototermólisis selectiva. El láser provoca una lesión histológica selectiva con láseres pulsados, esto significa que el haz de luz del láser actúa exclusivamente sobre las partículas de tinta, sin afectar a la piel cercana. Las partículas de pigmento se fragmentan en otras de tamaño mucho más pequeño permitiendo que nuestro organismo las reabsorba fácilmente y las elimine posteriormente a través del drenaje linfático y por vía transdérmica. Ésta técnica, al emitir pulsos a una gran intensidad de energía en un intervalo de tiempo muy pequeño permite realizar tratamientos rápidos, seguros y poco molestos. Se trata de un procedimiento eficaz y seguro para la piel.

El procedimiento de realización de la sesión debe ajustarse a los aspectos de seguridad e higiene descritos anteriormente. Deben seguirse todas las advertencias de seguridad e higiene durante todo el proceso del tratamiento, si alguna de estas no pudiera cumplirse, debe interrumpirse el tratamiento. Se recomienda realizar fotografías de la zona a tratar antes y después del procedimiento.

Para comenzar el tratamiento, debemos inmovilizar la zona a tratar y colocarla en una posición de fácil acceso. En primer lugar, desinfectamos la zona con un antiséptico apto para la piel y procedemos a la aplicación del láser. El efecto del láser aplicado a la piel tatuada se traduce en un efecto acústico, parecido a un chasquido. Inmediatamente podrá observarse una coloración blanco ceniza en el tatuaje que desaparecerá a los pocos minutos.

Una vez finalizada la sesión, que suele ser rápida, se aplica pomada antibiótica y se cubre la zona tratada. Se recomienda mantener la zona tapada durante 2-3 días. Esta técnica es prácticamente indolora, pero si se prefiere, se puede aplicar una pomada anestésica antes de comenzar.

       3.6. Post-tratamiento láser y posibles efectos secundarios

Inmediatamente después del tratamiento se producirá enrojecimiento e hinchazón de la zona tratada. El paciente puede tener una sensación de escozor o quemadura después del tratamiento, generalmente esta sensación cede unas horas después del tratamiento. Para reducir las molestias y disminuir la hinchazón y el enrojecimiento, puede aplicar frío localizado.

Tras la sesión, se debe evitar el agua caliente en la zona, baños de vapor, saunas y ambientes calurosos durante los primeros días posteriores al tratamiento. También es imprescindible evitar la exposición al sol y no sumergir la zona en piscinas o playa.
Después de cada sesión es muy importante mantener la zona limpia y desinfectada, puede recomendarse aplicar pomadas antisépticas o antibióticas. También debe evitarse el contacto con superficies o la ropa y evitar frotar o rascar la zona. Para ello, puede ser recomendable cubrir la zona tratada los primeros días.

Se debe proteger la piel de las radiaciones solares al menos 15 días, tras este tiempo, la exposición al sol debe efectuarse de forma controlada y siempre con protectores solares.
En las 4-8 semanas posteriores a la sesión, nuestro metabolismo irá eliminando las micropartículas de pigmento. Desde el primer tratamiento ya se puede observar la mejoría. Hay que tener en cuenta que son necesarias varias sesiones para ver los resultados definitivos. La piel recupera su coloración normal, aspecto natural y tono uniforme unas tres semanas después del tratamiento.

   

       3.6.1. Riesgo de lesiones derivadas del tratamiento

  • Infecciones
    Las infecciones de la piel son causadas por diferentes tipos de gérmenes. Por este motivo, es imprescindible mantener la zona tratada limpia y desinfectada. Los síntomas que pueden dar señal de una infección son enrojecimiento, sarpullido, hinchazón, pus, fiebre y/o dolor. Si se presentan algunos de estos síntomas, se debe acudir a un especialista.

  • Hiper/hipopigmentacion
    Los cambios en la pigmentación de la piel son un posible efecto secundario del tratamiento. De forma leve, puede ser habitual en pieles bronceadas u oscuras y suele ser temporal, la pigmentación se recupera tras la curación y con exposiciones al sol controladas. De forma grave, puede deberse a un tratamiento inadecuado, un proceso de curación erróneo o a ciertas predisposiciones cutáneas. Es importante cerciorarse que el paciente no tiene antecedentes de alteración de la pigmentación.

  • Cicatrices hipertróficas o queloides
    La aparición de cicatrices tras el tratamiento suele ser poco habitual. Pueden deberse a un tratamiento inadecuado, un proceso de curación erróneo o a ciertas predisposiciones
    cutáneas. Es importante cerciorarse que el paciente no tiene antecedentes de este tipo de cicatrizaciones.

  • Alergias

    Una reacción alérgica tras el tratamiento, suele deberse a dos factores. Por una parte, una alergia a la tinta del tatuaje. Normalmente hubo una reacción al realizar el tatuaje. Los síntomas suelen ser picor intenso, enrojecimiento y/o hinchazón localizada permanente o intermitente. Los pigmentos más habituales que provocan reacción alérgica son las tintas rojas. Por otro lado, puede darse una reacción alérgica a la pomada de curación, en este caso, se debe dejar de aplicar inmediatamente. Los síntomas son picor, sarpullido y enrojecimiento. Es fácil de detectar porque la reacción abarca la zona colindante al tatuaje. Es importante cerciorarse que el paciente no tiene antecedentes de alergias conocidas.

  • Sangrados o hemorragias
    Puede haber un pequeño sangrado durante el tratamiento de tatuajes recientes. Sangrados importantes o hemorragias no son habituales ni deben producirse. Es importante cerciorarse que el paciente no tenga alteraciones circulatorias o tome medicamentos anticoagulantes.

   

       3.6.2. Contraindicaciones

Las principales contraindicaciones del tratamiento con láser son las siguientes:

  1. Embarazo o período de lactancia

  2. Alergia, intolerancia o sensibilidad a la luz, fotofobia.

  3. Alergia o intolerancia a la tinta del tatuaje.

  4. Enfermedades cardíacas o uso de anticoagulantes.

  5. Enfermedades infecciosas, inflamatorias o hemorragias.

  6. Diabetes.

  7. Epilepsia.

  8. Lupus o enfermedades autoinmunes.

  9. VIH

  10. Cáncer y/o tratamientos de radioterapia o quimioterapia.

  11. Tratamientos con isotretinoína o ácidos tópicos o con medicamentos fotosensibles.

  12. Patologías de la piel como psoriasis, herpes, antecedentes de queloides.

  13. Valorar en casos de uso de marcapasos o placas metálicas.

  14. Valorar en casos de bronceado reciente.

 

3.7. Preguntas frecuentes de los clientes

¿Qué tipo de láser se utiliza en Senza Tattoo?
En Senza Tattoo utilizamos la última tecnología en eliminación de tatuajes con el láser Q-Switched ND-Yag. Es una técnica innovadora y eficaz que no provoca efectos secundarios permanentes ni cicatrices.

¿Se logra eliminar por completo el tatuaje?
Sí. En la mayoría de los casos, se logra eliminar los pigmentos en un 90%, los pigmentos restantes no son perceptibles a la vista.

¿Cuántas sesiones son necesarias para eliminar el tatuaje por completo?
Generalmente, para eliminar un tatuaje son necesarias entre 6 y 8 sesiones, aunque dependerá de varios factores como el color y composición de la tinta, la antigüedad y profundidad del tatuaje, la zona dónde está situado, el fototipo de piel de la persona,...

¿Tendré alguna secuela tras el tratamiento?
No. El tratamiento no produce ningún tipo de cicatriz ni efecto secundario. Debes tener en cuenta las recomendaciones de nuestros especialistas para un resultado final óptimo.

¿Con que frecuencia deben realizarse las sesiones?
Lo habitual es realizar una sesión cada 6 semanas aproximadamente. Es el tiempo necesario para que la piel se recupere tras la sesión. Durante el tratamiento es habitual modificar el tiempo entre sesiones.

¿Qué sucede en mi piel tras cada sesión?
Es habitual el enrojecimiento e hinchazón de la zona tratada los primeros días tras la sesión. Posteriormente, puede aparecer alguna costra que se caerá de forma natural y, finalmente, tras la caída de las costras se podrá apreciar una despigmentación o piel rosada que irá desapareciendo paulatinamente, recuperando la pigmentación original.

¿Cuándo podré observar resultados?
Los resultados son visibles desde la primera sesión, pero deberás esperar entre 20 y 25 días para empezar a verlos, ya que es el tiempo necesario para que tu cuerpo elimine, a través del sistema linfático, las partículas de tinta.

¿Es doloroso el tratamiento?
No es un tratamiento especialmente doloroso, pero sí molesto. El cliente experimentará pequeños pinchazos totalmente soportables. Existe la posibilidad de aplicar crema anestésica en la zona.

¿Qué precauciones debo tomar después de cada sesión?
Después de cada sesión es conveniente aplicar una crema antiséptica, antiinflamatoria y/o antibiótica. También se aconseja frío local seco para descongestionar y disminuir el proceso inflamatorio. Se debe evitar frotar la zona tratada o rascar las costras, dejando que se desprendan de forma natural. Una vez cicatrizada conviene mantener la piel hidratada y protegida de la luz solar.

¿Es mejor dejar la zona tratada al aire o taparla tras la sesión?
Después de la sesión, el técnico tapará la zona y es recomendable mantenerla tapada durante 2-3 dias. Trancurrido este tiempo, lo mejor será que permanezca al aire.

¿Qué precauciones debo tomar ante el sol?
Evitar la exposición al sol o rayos UVA en la zona tratada durante los 15 días posteriores a cada sesión y utilizar siempre crema protectora.

¿Puedo comenzar con el tratamiento en verano?
El borrado de tatuaje requiere unos cuidados especiales entre 7 y 15 días después de cada sesión. Durante estos días, es necesario evitar el bronceado y la exposición a luz solar. Transcurrido este tiempo y con las debidas medidas de protección no te afectará que sea verano.

¿Cuánto tiempo tengo que esperar para eliminarme un tatuaje reciente?
Nuestra recomendación es esperar 6 meses después de haberte hecho el tatuaje. Será entonces cuando tu piel esté preparada para iniciar la eliminación del mismo sin ningún problema y con garantías.

¿Podré volver a tatuarme en la zona tratada, una vez eliminado el tatuaje?
Sin problemas. Es más, es recomendable realizar varias sesiones de eliminación antes de realizar un nuevo tatuaje en la zona o Cover-Up.

¿Tendré que realizar algún mantenimiento tras el tratamiento?
No. Una vez finalizadas las sesiones necesarias, habremos eliminado tu tatuaje por completo.

3.8. Otros tratamientos con láser Q-switch

 

       3.8.1. Eliminación de micropigmentaciones

El láser Q-Switch NdYag permite la realización de otros tratamientos distintos a la eliminación de tatuajes. También pueden realizarse tratamientos para eliminación de micropigmentaciones faciales (maquillaje permanente en cejas o labios), capilares o reparadoras (reconstrucción de areolas, corrección de estrías o cicatrices, tratamiento del vitíligo).

Según el tratamiento a efectuar, se deben valorar diferentes aspectos como la zona a trabajar, aunque por norma general, afectan los mismos riesgos y contraindicaciones que en la eliminación de tatuajes. El procedimiento es similar, simplemente deberán valorarse las peculiaridades de cada caso. En este aspecto, debemos mencionar las eliminaciones de micropigmentaciones de eyeliner. Éstas no es recomendable realizarlas por su situación y la imposibilidad de proteger el ojo adecuadamente.

       3.8.2. Eliminación de manchas cutáneas

El láser Nd:Yag Q-Switched es capaz de eliminar la hiperpigmentación o manchas. Las lesiones pigmentadas benignas de la piel que se pueden eliminar son: nevus, léntigos solares, melasma, manchas "café con leche" (máculas melánicas), cicatrices hipercrómicas, secuelas de tratamientos despigmentantes, etc. Es imprescindible que sean valoradas por un especialista dermatólogo con anterioridad a su tratamiento.

Las zonas más propensas a la aparición de este tipo de manchas son cara, escote y manos. Este tratamiento aportará uniformidad y luminosidad a la piel. Es un tratamiento muy eficaz que normalmente requiere de 1 a 2 sesiones, dejando un periodo entre sesiones de 3-4 semanas. En esta ocasión, debido a la localización habitual de este tipo de manchas y la incompatibilidad del tratamiento con la exposición al sol, no es aconsejable realizar este tratamiento entre los meses de mayo-septiembre, aproximadamente.

 

       3.8.3. Peeling láser o rejuvenecimiento con carbón activado

El láser Q-Switch NdYag permite realizar tratamientos faciales de rejuvenecimiento mediante carbón activo.
El procedimiento consiste en la aplicación en la zona a tratar (normalmente cara, escote o manos) de una mascarilla de carbón activo. Antes de la aplicación, la zona debe estar limpia y libre de cremas o maquillajes. La mascarilla debe dejarse secar durante aproximadamente 15-20 minutos. En este tiempo, el carbón activo actúa sobre la piel impregnándose de piel muerta, impurezas, suciedad, exceso de grasa,... Una vez finalizado el tiempo de espera, comenzaremos el tratamiento con láser. El láser captará los pigmentos del carbón activo y actuará evaporando la mascarilla. En este proceso de evaporación, puede notarse un leve cosquilleo o sensación de calor, no es un tratamiento doloroso.

Al finalizar el tratamiento con láser, deben limpiarse los residuos restantes de la zona con una esponja suave y agua. Es recomendable evitar cremas y maquillajes las primeras horas tras el tratamiento. No es imprescindible evitar la exposición al sol, aunque es recomendable.
Este tratamiento consigue una exfoliación intensa y una limpieza profunda de la piel eliminando piel muerta e impurezas. Consigue una piel más limpia eliminando excesos de grasa e hidratando las zonas más secas. Suaviza rasgos, manchas e imperfecciones y aporta luminosidad y tersura.